Una dieta vegetariana es aquella que hace acopio de los nutrientes necesarios por medio de: cereales, verduras y frutas, legumbres, frutos secos y semillas con o sin productos lácteos y huevos. La dieta vegetariana no incluye aves de corral, carnes, caza, pescados, mariscos o subproductos de ellos.
Existen diferentes tipos de vegetarianismo

Lactoovovegetarianos:

incluyen en su dieta huevos y productos lácteos. Es el tipo más común de la dieta vegetariana.

Lactovegetarianos:

incluyen los productos lácteos comen productos lácteos pero evitan los huevos.
Veganos:
no consumen productos lácteos,     huevos, o cualquier otro producto que se derivan de los animales.
Los motivos por los que una persona puede optar por este tipo de alimentación pueden ser diferentes: éticos, morales, religiosos, medio ambiente o por cuestiones de salud.
Las dietas vegetarianas están recomendadas por muchos organismos médicos oficiales de reconocido prestigio, entidades y asociaciones a nivel nacional e internacional.
Está contrastado, que una dieta vegetariana debidamente planificada y estructurada es saludable y es capaz de prevenir ciertas enfermedades relacionadas con la diabetes, el corazón, diversos tipos de cáncer y el sistema osteoarticular y el sistema renal.
Una dieta vegetariana es más baja en proteínas que una dieta convencional, más allá de ser este un inconveniente representa una ventaja, ya que el exceso de proteína está asociado a cálculos renales y sobrecargas de riñón y osteoporosis. Como ya hemos mencionado, una dieta bien planificada es capaz de aportar las cantidades necesarias de proteína.
Aunque no se da en todos los casos, si eres VEGETARIANO debes vigilar tus niveles de:

 Vitamina B12 ( puedes paliar un déficit bajo con alimentos fortificados)
 Vitamina D ( puedes paliar un déficit bajo con alimentos fortificados)
 Zinc
 Calcio
 Hierro
 Yodo
 Acidos grasos Omega 3

 
Durante el embarazo y en mujeres lactantes se ven aumentadas las necesidades nutricionales y […]