La hipertensión arterial y la alimentación

 
A pesar de que las enfermedades cardiovasculares se encuentran entre las principales causas de morbilidad y mortalidad en el mundo, la hipertensión arterial SÍ es una dolencia tratable, hacerlo de forma adecuada, garantiza una mejor calidad de vida. Sin embargo, no seguir las pautas prescritas para su tratamiento, puede abrir una peligrosa brecha a la aparición de ateroesclerosis, y con ella, de los infartos y hemorragias cerebrales.

Los tratamientos para la hipertensión están diseñados para reducir la presión arterial a las cifras consideradas adecuadas y mantenerla de forma estable por períodos de tiempo prolongados. Para garantizar el éxito de estas normas es importante desarrollar un estilo de vida saludable y tener una alimentación adecuada.
“La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra la pared de las arterias cuando es bombeada desde el corazón. La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mmHg). Existe una presión arterial sistólica –popularmente conocida como “la máxima”– y una presión arterial diastólica –popularmente conocida como “la mínima”–. El valor normal de presión sistólica es de hasta 120-129 mmHg y el valor normal de presión diastólica es de hasta 80-84 mmHg. Estas cifras son las recomendadas en adultos sanos”. (1)
La hipertensión arterial (…) produce cambios en el flujo sanguíneo, a nivel macro y microvascular, causados a su vez por disfunción de la capa interna de los vasos sanguíneos y el remodelado de la pared de las arteriolas de resistencia, que son las responsables de mantener el tono vascular periférico. (2) 
Todavía no se ha definido una causa concreta para la aparición de la hipertensión, por lo cual se clasifica dentro de las enfermedades multicausales.
Puede originarse por:

Diabetes
Colesterol elevado
Obesidad o sobrepeso
Tumores (feocromocitoma)
La cantidad de agua y […]

Por |agosto 12th, 2016|Alimentación equilibrada, Dietas especiales, Salud y alimentación|Comentarios desactivados en La hipertensión arterial y la alimentación

La Sal del Himalaya. Cristales de Luz

La llamada Sal del Himalaya procede de Pakistán, país ubicado al sur de Asia y que cuenta con la segunda mina más grande del mundo: la de Khewra, situada a unos 288 metros sobre el nivel del mar, y cuyas canteras datan de unos 250 millones de años de antigüedad.

Las minas de sal del Punjab son conocidas desde el siglo IV a.c. durante la expansión helénica de Alejandro Magno. A lo largo de la historia estos yacimientos han sido explotados por distintas tribus y formas de administración hasta quedar en manos del actual gobierno pakistaní en el siglo XX. (1)

En la Tierra existen cuatro tipos de sal: la sal marina y la de manantial, que se obtienen mediante la evaporación, la sal gema –que procede de la extracción minera, y por último, la sal vegetal que se obtiene por concentración al hervir una gramínea que crece en Kalahari, desierto que atraviesa con sus más de 930.000 km² varios países del sur africano (Botsuana, Namibia y Sudáfrica) (2)

La extracción de la sal en las minas se realiza de dos formas: se saca el mineral y se pulveriza hasta lograr el aspecto deseado, o se bombea agua y se disuelve con los minerales extrayendo una especie de lodo que luego se seca mediante un proceso de evaporación.

Los métodos empleados dependen en gran medida de las características geológicas de los depósitos salinos. La sal proveniente de las minas se conoce desde la antigüedad como: oro blanco. (3)

Utilidad y beneficios

La Sal del Himalaya se utiliza en baños (sales de baño), lavados, aplicaciones internas, fricciones, cataplasmas y en compresas, también se usa en la cosmética, y claro está en las cocinas (en este último caso es necesaria la presencia […]

Por |noviembre 5th, 2014|Alimentación equilibrada, Dietas especiales, Ecología|Comentarios desactivados en La Sal del Himalaya. Cristales de Luz