Adelgazar no es únicamente sinónimo de hacer dieta, si solo te centras en lo que comes es posible que adelgaces, pero te será difícil mantener el peso.
Para mantener el peso es necesario cambiar de hábitos. Los hábitos de vida saludables tienen en cuenta, a parte de la alimentación, otros aspectos, algunos de los más importantes son el ejercicio físico y el equilibrio emocional.

El U.S Preventive Services Task Force llegó a la conclusión que lo más efectivo para perder peso es ayudar a cambiar el comportamiento con diferentes estrategias:

Realizar de 12 a 26 sesiones de seguimiento anuales
Marcar metas de pérdida de peso
Mejorar la nutrición y la dieta
Fomentar y programar una actividad física adecuada
Fomentar el autocontrol
Reflexionar sobre los miedos al cambio.

Seguro que has oído hablar del efecto YO-YO o EFECTO REBOTE, esta palabra define el circulo vicioso que se crea al hacer repetidamente dietas para compensar los excesos y no modificar los hábitos de comportamiento, dando lugar a un aumento mayor de peso que el que se tenía cuando se realizó la primera dieta de adelgazamiento.

Cuanto más extrañas y restrictivas sean las dietas, te está indicando que no podrás incorporarlo en tu vida cotidiana razón por la que al cabo de un tiempo de abandonarla estarás en el punto de partida pero con el agravante que habrás aumentado de 2 a 4 quilos el peso inicial, reforzando éste patrón. Las dietas mágicas, está claro,  que no funcionan para adelgazar y además no existen.
Estas dietas mágicas acostumbran a ser muy restrictivas y poco variadas. Se desaconsejan, entre otros,  básicamente por los siguientes motivos

El efecto yo-yo que provocan
Pueden causar problemas de salud (hipertensión, cálculos biliares, aumento de los factores de riego cardiometabólico en mujeres)
Pérdida de masa muscular si no […]