Los seres vivos intuitivamente estamos preparados para proveernos por medio del entorno de los alimentos necesarios, los cambios evolutivos que se han ido dando a lo largo del tiempo han hecho que los hábitos estén más allá de la pura supervivencia.

Por un lado el ritmo de vida actual ha comportado la modificación y adopción de nuevos hábitos, por otro la industria alimentaria ha reorientado sus estrategias de venta utilizando un márquetin agresivo que nos aleja de una alimentación saludable. El avance que ha tenido la innovación tecnológica en ésta industria y en éste campo nos permite en pocos minutos y de una forma muy rápida tener un plato en la mesa

Los alimentos deshidratados, congelados, precocinados, procesados y los funcionales se han convertido en puntales para ahorrarnos tiempo y esfuerzo en la cocina y hemos perdido poco a poco la conciencia de qué comemos y para qué lo comemos, unas veces es para que nos haga felices por un momento, en otras únicamente tiene en cuenta conseguir el cuerpo 10 llegando en ocasiones a límites como los TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria)

Día tras día repetimos conductas poco saludables y que han hecho cambiar nuestro estilo de vida, al mismo tiempo que nos conducen a:

  • Alimentarnos  de forma deficiente
  • Estado de alerta continuo que nos aboca al estrés.
  • Pérdida de comunicación dentro del núcleo familiar.
  • Falta de descanso, etc.

conductas que deterioran nuestro estado físico, psicológico y emocional. Estos aspectos están relacionados de una forma directa con las patologías que conforman el SINDROME METABÓLICO o también llamado SINDROME X.

¿A qué llamamos SINDROME METABÓLICO?

El SM no es una enfermedad, es una asociación de problemas de salud ocasionados por la combinación de factores genéticos y factores asociados al estilo de vida, especialmente la sobrealimentación y la ausencia de ejercicio físico. La falta de ejerdicio físico y el exceso de grasas favorecen la aparición de la insulinoresistencia, si bién es cierto que existen individuos que genéticamente están más predispuestos a padecerlo.

La prevención del SM requiere una intervención multifactorial pero los estudios que se estan llevando a cabo muestran la importancia que tiene el estilo de vida, el ejercicio y el control de peso por medio de una dieta adecuada para mejorar la resistencia a la insulina y la tolerancia a la glucosa en personas obesas y de este modo retrasar la aparición de los factores de riesgo del SM.

El SM representa un conjunto heterogeneo de desordenes metabólicos donde su comportamiento central es la insulinoresistencia y está definido por la concurrencia de obesidad alteración en el metabolismo de la glucosa, dislipemia y aumento de la tensión arterial, grupos de factores de riesgo metabólico, que aumentan el riesgo de enfermedad coronaria, arterosclesoris y diabetes tipo II. En adición al peso de cada componente individual del SM, su combinación está independientemente asociada al desarrollo de la enfermedad cardiovascular y a la mortalidad por todas las causas en adulto” 

Patologías asociadas

La concurrencia de las diferentes enfermedades metabólicas que forman parte del SM favorecen la aparición de aterosclerosis y de un estado proinflamatorio y protrombótico del organismo. La presencia de insulinorresistencia y hiperinsulinemia en el organismo parece el nexo y causa común de todas ellas [1]

  • Obesidad Abdominal o también llamada obesidad androide, relacionada con un consumo hipercalórico y por la falta de ejercicio físico.
  • Diabetes tipo II, durante el SM se produce una resistencia periférica de los tejidos y órganos a la insulina y un estado de hiperglucemia. El estrés continuo, por acción del sistema simpático, produce un aumento en la secreción de glucógeno hepático; éste a la vez, provoca un aumento de glucosa en sangre que a la larga se transforma en una hiperglucemia. El organismo intenta compensar secretando insulina de forma constante provocando una hiperinsulinemia, que vuelve a compensarse gracias a la resistencia periférica de los tejidos y órganos. Se acaba de generar un circulo vicioso que promueve la aparición de este tipo de diabetes.
  • Dislipemia aterogénica, se caracteriza por un aumento de la concentración plasmática en sangre de triglicéridos y colesterol (VLDL i LDL) debido a un exceso de síntesis hepática (vía endógena) y a una deficiencia de HDL. Este exceso de lípidos se acumula y se adhiere al tejido endotelial promoviendo el estado proinflamatorio. Al mismo tiempo la hiperinsulinemia altera el catabolismo de las lipoproteínas al inhibir la actividad de la lipoprotein-lipasa (L-PL). La presencia de lípidos libres en exceso lleva a una mayor formación aterogénica y a un estado protrombótico y proinflamatorio que aumenta en gran medida el riesgo cardiovascular.
  • Hipertensión arterial se genera un aumento de la presión sanguínea  debido a una modificación del volumen por minuto o por la resistencia periférica de las arteriolas. La presión arterial está controlada por el sistema nervioso autónomo (simpático y parasimpático) a través de los vaso receptores carotídeos; por el sistema endocrino a través de diversas hormonas como el complejo renina-angiotensina-aldosterona o la ADH; por las secreciones paracrinas y autocrinas que actúan en la vasoconstricción y inflamación (prostaglandinas), y por el sistema inmune a través de la inflamación. Durante el SM aparecen una serie de factores que alteran la regulación de la presión arterial haciendo que aumente de manera crónica (estrés continuado, hiperinsulinemia, resistencia arterial, etc.).

¿Qué dieta es la más aconsejable en el Síndrome Metabólico?

Las mejores dieta se encuentran en la línea naturista pudiendo elegir entre una dieta flexitariana, ovolactovegetariana, vegetariana, macrobiótica o vegana. Estas dietas suponen un cambio de hábitos importante  que como es obvio deberá perdurar en el tiempo para conseguir buenos resultados. Este tipo de dieta debe estar dirigido por personal competente puesto que de otro modo se pueden producir deficiencias nutricionales importantes. Debe comprender diversos aspectos:

  • Incorporación de nuevos hábitos
  • Actividad y ejercicio físico
  • Dietoterapia
  • Higiene mental y social
  • Suplementación (supervisado por su médico)
  • Técnicas coadyuvantes (supervisado por su médico)

 

[1] Guasch A., Fernández M.M. Artículo Síndrome Metabólico –  Biocultura. Barcelona. 2010

 

Foto destacada: http://www.nutralicioso.com/blog-resistencia-a-la-insulina-y-sindrome-metabolico/

¿Te gusta? Comparte en...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone