A lo mejor no os “suena” la palabra Procrastinación pero sí postergación o posposición y de eso trata este post, de porqué retrasamos decisiones que  coadyuvan a tener una vida mejor –en muchos sentidos- y priorizamos otras que podríamos considerar irrelevantes. Comúnmente la asumimos como pereza.

En realidad esta palabra proviene del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro, postergación o posposición. Es calificada como un trastorno del comportamiento que se resume en: la sensación de ansiedad generada ante una tarea pendiente de concluir. (1)

En muchas de las fuentes consultadas se repite la frase “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” porque la expresión viene “como anillo al dedo” a la hora de abordar esta temática.  Lo cierto es que la procrastinación puede llevar a tomas decisiones precipitadas y obtener resultados de baja calidad.

La actitud de posponer cosas es habitual en nuestra vida pero si lo hacemos extensivo a actividades importantes y/o prioritarias puede resultar negativo para la salud. Es frecuente procrastinar cuando intentamos perder peso mediante una dieta y mucho más en el momento de mantenerla.

En el debate sobre el tema convergen diferentes corrientes científicas y pedagógicas, unas apuestan por el autocontrol, mientras que otras insisten en la importancia de asumir los planes como algo habitual y sin sacrificios.

La solución es despejar los obstáculos, de esta manera la energía fluye sin necesidad de empujar. La solución no es aumentar el esfuerzo o la presión, sino ajustar la situación para poder realizar lo que queremos usando el mínimo esfuerzo necesario. (2)

Los primeros “síntomas” de Procrastinación aparecen cuando empezamos a posponer lo cotidiano e incrementar la frecuencia, esta actitud nos lleva a no cumplir con los objetivos propuestos y abrir una puerta a la frustración, la angustia y la culpabilidad.

De acuerdo con los investigadores hay diferentes tipos de Procastinación:

  • Por indecisión y dudas
  • Por miedo al fracaso
  • Como aliciente (los llamados “finalistas”)
Los miedos

Los miedos

La persona que tiene tendencia a procrastinar es conocida como procrastinador y se distingue por algunos aspectos esenciales:

  • Excesiva autoconfianza
  • Conducta evasiva
  • Sobreestima o subestima el tiempo
  • Falsa sensación de control
  • Sensación exagerada de seguridad
  • Conducta basada en la ansiedad Este trastorno del comportamiento tiene, a su vez, disímiles causas, entre ellas cuentan: Depresión / Ansiedad
  • Falta de motivación (provocada por apatía o por perfeccionismo extremo)
  • Problemas de concentración
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Imposibilidad de contener los impulsos
  • Baja autoestima
  • Aburrimiento y apatía

La Procrastinación afecta a multitud de perfiles. El procrastinador utiliza tácticas dilatorias para no cumplir o dejar para el minuto final la realización de una tarea. Esta acción se efectúa de forma racional.

Mente e inteligencia emocional

Mente e inteligencia emocional

La Procrastinación y la dieta

Ya sabemos que aplazamos algunas cosas diariamente, que esto puede convertirse en un pésimo hábito, y además que puede devenir en graves perjuicios para nuestra salud.

Imaginemos que debemos perder peso por prescripción facultativa, tenemos una dieta hecha por un profesional y un tiempo para cumplirla….y no lo hacemos porque ¨siempre hay tiempo¨, pastillas milagrosas o algunos té que nos ayudarán a perder peso de forma vertiginosa.

No nos engañemos, no es así, los cambios en nuestro cuerpo y en nuestros hábitos alimenticios no ocurren con la rapidez que soñamos.  No puedes, ni debes empezar en el último momento ¨a cuidarte, a entrenar, a comprar en el mercado, a cocinar lo que comes, a salir a correr, a mejorar tu movilidad¨. (3)

Por ello, debemos respetar la dieta, sus pautas y buscar poco a poco los resultados previstos.

Os aconsejamos:

  • Empieza HOY MISMO. No te engañes pensando que puede esperar.
  • Se honesto/a contigo mismo/a y acepta que quizá tu niño interior se rebela y no quiere aceptar lo que sabes que debes hacer.
  • Planifica y organiza bien tu tiempo, así no encontrarás ninguna excusa para no comer lo pautado o cocinar lo que debes.
  • Identifica tus hábitos, talentos y potencialidades
  • Busca la causa de tus miedos
  • Evita el estrés y disfruta de lo que haces
  • Trabaja en un ambiente productivo y deja de lado las distracciones
  • Alterna coherentemente períodos de trabajo, descanso y entretenimiento
  • Descubre las prioridades
  • Crea un sistema de recompensas (método de timeboxing) y “castigo” (privarte de algo que te gusta)
Procrastinación de la dieta

Procrastinación de la dieta

Con el fin de que ampliéis vuestros conocimientos sobre el tema os proponemos un vídeo:

http://bit.ly/1ZNQBsX (control+clic para seguir vínculo)

 Bibliografía digital
  1. http://blog.psicoactiva.com
  2. http://ceresdesarrollohumano.com
  3. http://www.dietaplena.com

Otras fuentes consultadas

 Imágenes digitales

Foto destacada: Pixabay.com. CC0 Public Domain

Rostro: Pixabay.com. CC0 Public Domain

Palabra: Pixabay.com. CC0 Public Domain

Pizarrrón: Pixabay.com. CC0 Public Domain

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