La conocida como flora intestinal  está formada por millones de bacterias, un increíble mundo microscópico que vive en total armonía con nuestro cuerpo y que nos ayuda, siempre que esté en relativa estabilidad, a mantener una buena salud.

Este universo –imperceptible al ojo humano- es considerado por la comunidad científica como un nuevo y determinante órgano, formado por la friolera de CIEN MILLONES de bacterias, y está relacionado con  el metabolismo humano, la obesidad, el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2.

La Microflora o Microbiota Intestinal (MI) incluye especies nativas que colonizan permanentemente el tracto gastrointestinal y una serie variable de microorganismos vivos que se encuentran transitoriamente en el tubo digestivo. Las bacterias nativas se adquieren al nacer y durante el primer año de vida, mientras que las bacterias en tránsito se adquieren continuamente a través de los alimentos. (1)

El feto en el útero es estéril y la exposición a los microorganismos empieza en el momento del nacimiento, es decir, al pasar a través del canal del parto y/o exponerse a los microbios presentes en el entorno. Los bebés que nacen por cesárea tienen una microbiota intestinal diferente. Esto se ha considerado como menos favorable y se cree que está asociado con un mayor riesgo de contraer enfermedades y de padecer sobrepeso y obesidad en el futuro, en comparación con los bebés que han tenido un parto vaginal. (2)

Cada persona tiene una Microbiota propia aunque todos compartimos microorganismos básicos (nativos o indígenas). Este órgano tiene un gran número de genes, a este conjunto se denomina: MICROBIOMA.

Se ha estimado que la cantidad de células microbianas es aproximadamente 10 veces superior al número de células en el ser humano y se sugiere que éstas codifican unas 150 veces más genes únicos que el genoma humano (unos 3.3 millones de genes). La mayor parte de estos microorganismos se localizan a lo largo del tracto digestivo, situándose la mayor concentración de éstos en el colon. (3)

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De acuerdo con fuentes consultadas, la MI desempeña dos funciones esenciales:

  1. Coadyuvar a regular el suministro de energía en el organismo
  2. Ayuda al Sistema Inmunitario porque evita la intromisión de virus y otras bacterias nocivas

Y además contiene un alto porcentaje de células inmunes y más de 100 millones de neuronas conectadas con el cerebro que viven en el intestino.

La Microbiota y las enfermedades de la Era moderna

Los cambios en la vida moderna, orientados en gran medida hacia el sedentarismo, la llamada “comida basura”, el estrés, el consumo de alcohol y de tabaco e incluso las modificaciones en el medioambiente influyen negativamente en la Microbiota Intestinal. A ello se suman los factores genéticos y socioculturales.

El estudio y comprensión del funcionamiento de la microbiota ha permitido desarrollar los conceptos de PREBIÓTICOS (hidratos de carbono no-digestibles) y PROBIÓTICOS (microorganismos inocuos: bifidobacterias y lactobacilos, entre otros) partes fundamentales de la dieta.

El  consumo adecuado de estas “herramientas” ayuda a mantener la “salud” de la MI, quien al almacenar y gestionar adecuadamente la energía, ayuda a evitar la aparición del Síndrome Metabólico, que es el conjunto de factores que propician la aparición de:

  • Enfermedad Cardiovascular
  • Diabetes Mellitus tipo II
  • Hipertensión Arterial
  • Niveles elevados de triglicéridos y lipoproteínas de baja densidad
  • Niveles bajos de liproteínas de alta densidad
  • Obesidad

La comunidad científica internacional estima que falta mucho por hacer en este campo, se deben realizar estudios epidemiológicos que confirmen que estas enfermedades están asociadas al MI, las investigaciones efectuadas hasta el momento por algunos laboratorios, así lo confirman.

La Microbiota intestinal puede ser afectada también por:

  • Estrés
  • Consumo de agua clorada o contaminada
  • Aplicación de radio o quimioterapia
  • Administración de antibióticos con frecuencia
  • Ingesta de anti-inflamatorios, laxantes o antiácidos
  • Dieta desequilibrada y poco saludable
  • Malos hábitos de vida (sedentarismo)

 A modo de conclusión podemos decir que el intestino humano reúne a una comunidad diversa de bacterias que interactúan con los individuos que las albergan e influyen inevitablemente en su fisiología.

Las fuentes que hemos consultado para hacer este artículo ratifican –en su inmensa mayoría- que la Microbiota Intestinal (MI) desempeña un papel importante en el desarrollo y regulación del Sistema Inmunitario y que, si esa interacción no es la adecuada, propiciará la aparición de diversas patologías, entre ellas enfermedades crónicas e inflamatorias del intestino, además del Síndrome Metabólico mencionado anteriormente.

Por todo ello, os recomendamos elegir un estilo de vida saludable, alejado del sedentarismo y las dietas poco equilibradas, y optar por el ejercicio diario, el consumo de alimentos ecológicos y hábitos de vida saludables.

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Bibliografía digital

  1. wikipedia.org
  2. Li H-t, Zhou YB & Liu JM (2013). The impact of cesarean section on offspring overweight and obesity: a systematic review and meta-analysis. International Journal of Obesity 37(7):893-899.
  3. http://openaccess.uoc.edu

 

Otras fuentes consultadas

  • http://www.bvs.sld.cu
  • http://www.scielo.cl
  • https://www.nestlenutrition-institute.org
  • http://www.gutmicrobiotaforhealth.com
  • http://www.scielo.org.ar
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Epigen%C3%A9tica
  • http://www.elsevier.es

 

Imágenes digitales

  • Foto destacada: Bacterias vistas por microscopio electrónico (teñidas de verde). CC0 Public Domain.
  • Bacterias lilas: Bacterias vistas por microscopio electrónico (teñidas de lila). CC0 Public Domain.
  • Bacterias rojas: Bacterias vistas por microscopio electrónico. CC0 Public Domain.
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