La Diabetes Mellitus Tipo II o no insulino-dependiente,  la más frecuente en el mundo, aparece asociada a la obesidad, los malos hábitos alimenticios, la predisposición genética y a un estilo de vida sedentario. A lo antes mencionado podemos sumar el estrés y la urbanización.

Cambiar este modo de vida en los inicios de la enfermedad es, en muchas ocasiones, la clave para controlarla

A la aparición de esta dolencia contribuyen además el excesivo consumo de bebidas azucaradas, grasas saturadas y ácidos grasos trans y los contaminantes orgánicos.

La característica que distingue a esta diabetes es la presencia en la sangre de niveles elevados de glucosa, lo cual puede desencadenar una serie de complicaciones en nuestra salud, entre ellas las cardiovasculares, circulatorias y de visión (retinopatía diabética), etc….

Cuando el organismo no puede procesar correctamente la insulina que produce el páncreas, se inicia el camino que desencadena la Diabetes, una enfermedad crónica que puede ser Tipo I, Tipo II y Gestacional.

“La consecuencia es que las células absorben menos glucosa y ésta se acumula en la sangre, sin que la insulina producida por el organismo, a pesar de que el páncreas la produzca en mayor cantidad, sea suficiente para lograr que éste pueda absorber los azúcares y se mantengan en el torrente sanguíneo. De este modo se produce un círculo vicioso que es el origen de la diabetes mellitus”. (1)

Lo cierto es que el número de personas afectadas está aumentando paulatinamente.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud:

  • Se calcula que en 2014 la prevalencia mundial de la diabetes* fue del 9% entre los adultos mayores de 18 años.
  • Se calcula que en 2012 fallecieron 1,5 millones de personas como consecuencia directa de la diabetes.
  • Más del 80% de las muertes por diabetes se registra en países de ingresos bajos y medios.
  • Según proyecciones de la OMS, la diabetes será la séptima causa de mortalidad en 2030. (2)

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Algunas características asociadas a la Diabetes Tipo II

  • El páncreas comienza a producir insulina de forma deficiente
  • En ocasiones se puede prevenir con una dieta equilibrada y ejercicios
  • Está asociada a la obesidad, el sedentarismo y a factores genéticos
  • Es una enfermedad definida como “crónica” pero con un tratamiento adecuado puede remitir
  • Muchas personas no saben que la padecen, al no relacionar los síntomas
  • Puede requerir de administración de insulina pero no es lo más común
  • Necesita un control de sangre, tensión arterial y colesterol periódicamente
  • Se desarrolla con más frecuencia en personas adultas y de la llamada Tercera Edad pero puede afectar en menor grado a niños y jóvenes.
  • Acorta la esperanza de vida

Síntomas

  • Aumento de la sed, la fatiga y el hambre
  • Visión borrosa
  • En algunos casos pérdida de peso
  • Incremento de la micción
  • Aparición de procesos infecciosos y retardo en su curación
  • Piel reseca y escozor entre los dedos de los pies
  • Presencia de hongos en zonas húmedas del cuerpo
  • Disfunción eréctil
  • Irregularidades menstruales en la mujer no menopáusica.
  • Dolor o entumecimiento de pies o manos.
  • Frecuentes infecciones urinarias y vaginales

Corazón

Cómo prevenir la Diabetes Tipo II

La mejor forma de prevenir la diabetes y de evitar sus complicaciones consiste en una alimentación sana, controlar el sobrepeso, no fumar y realizar ejercicio físico de forma regular. (3)

Se recomiendan también los ejercicios aeróbicos, el entrenamiento de fuerza o combinados siempre durante unos 30 minutos diariamente, educar al paciente para controlar debidamente la glucemia, se recomienda una dieta de bajo índice glucémico que contenga tres o cinco raciones de frutas al día y hortalizas y baja también en grasas saturadas. Evitar el consumo de tabaco y alcohol.

La diabetes y la alimentación

  • Se pueden consumir alimentos de todos los grupos, ninguno está prohibido pero es importante ingerirlos siempre con moderación
  • Coma pescado y aves con frecuencia. Seleccione cortes magros de carne. Hornee, ase, cocine a la parrilla, hierva en lugar de freír
  • Aplicar el control de porciones, que consiste en aprender y conocer cuánto alimento representa una cantidad saludable
  • Comer aproximadamente la misma cantidad de carbohidratos en cada comida y refrigerio
  • Ingiera frutas frescas y frutos secos: manzanas, plátanos, bayas, cerezas, uvas, melón, naranjas, melocotones, peras, papaya, piña, nueces, avellanas etc.
  • Use sólo las grasas saludables, eliminar las bebidas gaseosas y azucaradas
  • Opte por granos enteros, tienen menos almidón
  • Elija productos lácteos bajos en grasa o sin grasa
  • Prefiera verduras frescas o congeladas sin sal o almidón, tales como, la espinaca, el brócoli, la lechuga romana, el repollo, la acelga y los pimientos
  • Planificar las comidas (siempre con la ayuda de su médico o nutricionista)

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Puedes también consultar Artículo anterior de Diabetes tipo II

 

Bibliografía digital

  1. http://www.sanitas.es
  2. http://www.who.int
  3. http://www.guiasalud.es

 

Otras fuentes consultadas

 

Imágenes digitales

Foto destacada: pixabay.com

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