Los debates sobre Alimentación son constantes. Expertos de todo el mundo se reúnen con cierta frecuencia para analizar la calidad de los alimentos, las nuevas tendencias sobre el tema, los resultados de investigaciones científicas y para alcanzar consenso sobre la importancia de garantizar una alimentación saludable a través de la educación y la prevención.

En la medida que se profundizan los conocimientos sobre las características de los nutrientes, su calidad y la cantidad a consumir, se incrementa la preocupación sobre la alimentación incorrecta (sobre todo en los niños), lo cual constituye un problema de salud, en particular en las naciones del llamado Primer Mundo. Es por ello, que aumentan cada vez más las voces que reclaman adoptar medidas antes de que se acreciente esa realidad.

Estos debates se efectúan bajo la égida de la Sociología de la Alimentación que es la ciencia encargada de analizar los criterios de consumo alimentarios, a partir de estudios sociológicos y antropológicos.

Y en medio de estos debates se ubican… los Cereales.

Utilizados desde la Antigüedad, los cereales son considerados fuente de nutrientes para generaciones de seres humanos, en muchas culturas devienen alimentos esenciales y base de  la dieta a seguir. Su nombre proviene de la diosa griega de la Agricultura, las cosechas y la fertilidad: Ceres.

“Los cereales contienen almidón, que es el componente principal de los alimentos humanos. El germen de la semilla contiene lípidos en proporción variable que permite la extracción de aceite vegetal de ciertos cereales. La semilla está envuelta por una cáscara formada sobre todo por la celulosa, componente fundamental de la fibra dietética. Algunos cereales contienen una proteína, el gluten, indispensable para que se forme el pan. Las proteínas de los cereales son escasas en aminoácidos esenciales como la lisina”. (1)

 

Trigo

Trigo

 

En esta fuente de alimentación milenaria se distinguen hoy dos grupos, los cuales difieren en propiedades y nutrientes, a los cuales dedicaremos este artículo: los Cereales Integrales y los Refinados.

Los Cereales Integrales mantienen intactos el Salvado, el Germen y la Endosperma, sin embargo, los Refinados sólo conservan la Endosperma, que por cierto, es rica en hidratos de carbono, almidón pero posee pocas proteínas y vitaminas, y además –indican expertos- pueden provocar aumento de peso e incluso obesidad.

“Los cereales integrales son las mejores fuentes de fibra y otros nutrientes importantes como el selenio, el potasio y el magnesio. Los cereales integrales son alimentos completos como el arroz integral y el maíz o ingredientes en productos, como el trigo sarraceno en los crepes o la harina integral en el pan”. (2)

Es frecuente que los cereales refinados sean “reforzados” con vitaminas y minales durante el proceso productivo a que son sometidos, en un esfuerzo por compensar la pérdida de los nutrientes naturales (salvado y germen) que sí conservan intactos los cereales integrales.

Beneficios de los Cereales Integrales

  • Se asocian con un menor riesgo de insuficiencia cardíaca, de infarto de miocardio, hipertensión, obesidad y diabetes.
  • Pueden disminuir el riesgo de cáncer en general, y concretamente el de cáncer de mama y intestino.
  • Reduce los niveles de colesterol alto y protegen los intestinos en su funcionamiento.
  • Mantienen la alcalinidad del organismo, liberando la acidez y protegiendo la dentadura.
  • Aportan: hidratos de carbono y por ello, energía al organismo durante un largo período de tiempo; contienen entre 8% a 12% de proteínas y contienen aproximadamente un 2% de grasa.
  •  La grasa de los cereales está compuesta por ácidos grasos poli y monoinsaturado.
  • Son ricos en vitaminas del complejo B, como la vitamina B1, vitamina B2 y vitamina B12, junto con el ácido fólico.
  •  Poseen lignanos (antioxidantes y fitoestrógenos), que tienen actividad estrogénica y anti-estrogénica.
  •  Pueden proporcionar protección contra  cáncer de mama,  útero, y próstata.

 Principales formas de consumo de cereales:

  • granos: arroz, maíz, trigo (a menudo precocido), escanda, cebada, avena, quinoa;
  • harina: trigo, centeno, espelta, para la pastelería (pan, pastas) y tortas;
  • sémola: trigo duro (cuscús pasta), maíz (polenta), fonio;
  • gachas: avena (gruau o gachas: alimento inglés tomada en el desayuno);
  • copos: avena; maíz
  • pasta: trigo duro, centeno, espelta, arroz. (3)

Observaciones

Si  optas por consumir cereales es importante:

  • Leer  siempre la información nutricional
  • Consumir granos integrales preferentemente
  • Estar atento si eres alérgico o intolerante al gluten
  • Velar si contienen azúcar o no
  • Si portan alimentos modificados genéticamente
  • Ante cualquier duda consulte a su especialista

    pan con miel

    pan con miel

En la actualidad hay una tendencia a la llamada dieta paleolítica, esta dieta sostiene que los cereales no han sido ni deben ser la base de nuestra alimentación.

Algunas reflexiones:

  1. Hasta que no se descubrió el fuego los cereales eran incomestibles.
  2. La base de la alimentación ancestral eran las plantas, raíces, frutas, bayas, semillas, pescados, carnes y huevos.
  3. En su momento la cocción de los cereales permitió que se pudiera alimentar a muchas personas que no tenían demasiado sustento.
 Bibliografía digital
  1. Wikipedia.org
  2. http://www.lne.es/
  3. Wikipedia.org
 Otras fuentes consultadas

 

Imágenes digitales

Fotos: pixabay.com

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